Los trasteros pueden parecer espacios auxiliares sin complicaciones, pero su uso y regulación legal en las comunidades de propietarios tiene implicaciones importantes que conviene conocer. Tanto la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) como los estatutos comunitarios marcan límites y condiciones para su utilización, transformación o cualquier actividad que pueda afectar a la convivencia o al régimen comunitario.
¿Qué regula la legislación sobre los trasteros?
Los trasteros forman parte de la regulación de la Ley de Propiedad Horizontal, aunque su naturaleza jurídica dependerá de cómo figure en el título constitutivo o estatutos de la comunidad. Pueden ser considerados como elementos privativos individuales o situarse en zonas comunes, lo que influye directamente en quién decide sobre su uso.
Uso básico: almacenamiento y límites
De forma general, el uso principal del trastero está limitado al almacenamiento de objetos personales y no puede destinarse directamente a otros fines como vivienda, oficina o taller sin cumplir requisitos legales y urbanísticos específicos.
Los estatutos de la comunidad pueden incluso restringir o prohibir determinados usos, y es importante respetar estas normas para evitar conflictos vecinales o sanciones.
¿Se puede usar una plaza de garaje como trastero?
Sí, es posible usar una plaza de garaje para almacenar objetos o instalar armarios siempre que no se alteren elementos comunes del inmueble, no se cause perjuicio a otros propietarios y los estatutos no lo prohíban.
No obstante, existe un riesgo legal y de seguro si este uso no está permitido por los estatutos o si se almacenan objetos peligrosos o no conformes con las pólizas del seguro de la comunidad.
Transformar o construir trasteros: acuerdos necesarios
La instalación o construcción de nuevos trasteros en zonas comunes exige el acuerdo de la junta de propietarios con una mayoría cualificada (habitualmente de 3/5 partes). Para atribuir esos trasteros como privativos a uno o varios propietarios puede requerirse unanimidad, así como la modificación del título constitutivo e inscripción registral correspondiente.
Cambiar el uso de un trastero
Para fines distintos al almacenamiento —por ejemplo, convertir un trastero en una vivienda o local habitable— no solo se necesita el permiso expreso de la comunidad de propietarios, sino también cumplir con la normativa urbanística, de habitabilidad y de seguridad.
¿Y la luz, agua o servicios?
Cuando un trastero dispone de suministro de luz, agua u otros servicios, su instalación y mantenimiento también pueden estar sujetos a acuerdos comunitarios dependiendo de cómo afecten a elementos comunes y a los gastos generales de la comunidad.


